Getting Things Done, el método definitivo para desarrollar tu productividad

En DeKairus creemos que cuanto mejor te planifiques, más tiempo tendrás para lo que de verdad importa, tu tiempo. Dar un paseo, leer un libro o pasar tiempo con tu familia. Por eso, hoy te hablaremos del método Getting Things Done para que seas de lo más productivo en tus horas de trabajo y puedas dedicar tiempo de calidad a lo verdaderamente importante. Te recomendamos muchísimo que leas su libro para que comprendas en profundidad esta metodología que a nosotros tanto nos ha ayudado. Por el momento, te contamos en qué consiste.

¿Qué es GTD?

Getting Things Done es un método de productividad desarrollado por David Allen que ha sido reconocido como una de las metodologías más eficientes de organización personal. Busca redefinir la forma en la que aprovechas tu vida y tu trabajo y tiene como objetivo evitar distracciones y tener el control de lo que haces.

La metodología consta de 5 etapas:

1. Recopilar ideas:

Agrupar todo lo que tienes pendiente, teniendo en cuenta que todo es igual de importante. Escribe todo lo que tienes que hacer, el objetivo es extraer todo de nuestra mente y recopilarlo para luego procesarlo.

2. Procesar cada idea:

El método entiende por procesar el hecho de convertir las tareas pendientes en acciones.

3. Organizar proyectos:

Organiza los pendientes en el lugar correcto en función del objetivo en lugar de la prioridad. Es decir, agrupa las actividades en las acciones a realizar. La metodología propone ciertas categorías de organización como: Acciones próximas, proyectos, en espera y algún día.

4. Evaluar:

Es recomendable que hagas una revisión constante para reorganizar las acciones, agregar o eliminar cosas por hacer, reorganizar tu tiempo y despejar tu mente.

5. Hacer:

Lo más importante para organizar una acción es actuar sobre ella.

Una vez dominados los pasos anteriores, es importante tener en cuenta que para ser realmente productivos debemos adquirir visión para saber que lo que estamos haciendo va en la dirección correcta.

Planificación:

Según el método GTD, el primer paso de planificación es siempre definir los resultados que queremos lograr. Por eso, antes de organizar el proyecto, es importante definir el propósito y visualizar los resultados que se quieren alcanzar. Para hacer un buen plan, es necesario incorporar tres tipos de revisiones que deben ayudarnos a decidir qué hacer. La revisión diaria en la que tendremos en cuenta próximas acciones y revisaremos la agenda, la revisión semanal para tener un conocimiento de las tareas más próximas y hacer una reorganización si fuera necesaria y la revisión general para comprobar si se están cumpliendo los objetivos y se avanza en la dirección correcta.

Este método de autogestión se recomienda a las personas que tienen habilidades analíticas y estructuradas en sus procesos y que además tienen claros sus objetivos y prioridades. De igual forma, es útil para los que tienen asignadas múltiples tareas, ya que este sistema te dará una idea clara de las acciones que debes realizar. 

El método GTD se ha consolidado como uno de los excelentes sistemas de gestión del tiempo y productividad personal, ¿a qué esperas para ponerlo en práctica?