¿Cómo evitar el hábito de postergar tareas?

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Ya casi estamos en el mes de marzo y queremos saber cómo van esos propósitos que te fijaste al empezar el año. ¿Estás cumpliendo eso de hacer más deporte, beber mucha agua, iniciarte en la meditación o leer más? Si a día de hoy no estás cumpliendo con esas nuevas rutinas que te fijaste como objetivo o las aplazas más de lo que te gustaría, te interesa leer este post.

Procrastinar: ¿qué es y por qué ocurre?

La palabra procrastinar proviene del latín pro, «adelante», y cras que significa «mañana». Por lo tanto, la procrastinación es el acto de posponer innecesariamente decisiones o acciones y suele ser perjudicial para la capacidad de las personas de perseguir con éxito sus objetivos. 

Este hábito puede interferir en tus actividades diarias, posponiendo o aplazando tareas, deberes o responsabilidades de tu rutina por otras actividades que te resulten más llevaderas o gratificantes. ¿Te suena familiar?

El hecho de procrastinar puede ocurrir por diferentes motivos como la ansiedad, el estrés, el miedo o por una saturación de trabajo. Normalmente, postergamos las cosas porque nuestro autocontrol y motivación se ven obstaculizados por factores como el agotamiento y las recompensas a largo plazo. 

Consecuencias de procrastinar

Cuando postergamos una tarea o actividad para otro momento futuro, aparecen una serie de efectos sobre nosotros mismos, nuestro trabajo y los resultados de nuestro esfuerzo. Esta acción implica que tengamos más trabajo acumulado, menos margen para realizar esas actividades que has pospuesto, menos calidad en lo que hagas finalmente teniendo unos resultados que no son los esperados y todo ello repercutirá en la aparición de estrés, culpabilidad, pérdida de ambición y en tu estado de ánimo.

«No puedes escapar de la responsabilidad del mañana evitándola hoy»

Abraham Lincoln.

Consejos para dejar de hacerlo

La procrastinación provoca que las personas sepan lo que tienen que hacer pero no son capaces de ponerse a ello, existiendo un conflicto entre la intención y la acción. Para mejorar este aspecto, te proponemos los siguientes consejos: 

  • Divide el trabajo en tareas pequeñas, cuanto más sencilla sea la tarea, mejor. Prioriza las cosas importantes.
  • Establece límites al programar las tareas, fija una fecha límite para realizarlas.
  • Identifica en qué momentos del día eres más productivo y ocupa ese momento para las actividades más complicadas.
  • Establece pequeños objetivos realistas con los que motivarte.
  • Organiza tu tiempo y crea una rutina de trabajo.
  • Utiliza una agenda para anotar tus tareas del día, marca al finalizar cada una de ellas como completada y te sentirás muy satisfecho.
  • Evita las distracciones y deja un lado tu móvil.
  • Cada cierto tiempo haz descansos de 10 o 15 minutos para despejarte.

El primer paso para dejar de procrastinar es darse cuenta de que lo estamos haciendo y tomar la iniciativa de querer cambiarlo. Sigue los consejos que te nombramos anteriormente y prueba diferentes sistemas de planificación hasta dar con la versión que mejor se adapte a tus necesidades. 

Empieza poco a poco y de manera realista, cumplir con tus objetivos y con tus actividades fijadas, por muy pequeñas que sean, te hará sentir satisfecho contigo mismo y te ayudará a motivarte para el resto de actividades. Sólo si somos constantes podremos modificar los comportamientos anteriores y gestionar nuestro tiempo de una forma más eficaz y productiva.

Disponemos de diferentes agendas para que encuentres la que mejor se adapta a tus necesidades para poder planificarte y dejar de procrastinar. En DeKairus queremos ayudarte a organizar tu tiempo de trabajo para que puedas disfrutar de tu tiempo libre y dedicarlo a lo que de verdad importa.

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