Cómo introducir nuevos hábitos y ser constante

En nuestro día a día tenemos hábitos de todo tipo: unos positivos, que nos ayudan a mejorar y crecer; otros no tan positivos, que nos influyen negativamente a la hora de alcanzar nuestros objetivos —piensa en todo el tiempo que has podido perder con el «unos minutitos máááás» de cada mañana en la cama—; y otros que… bueno, ni bien ni mal, son hábitos adquiridos que puede que no influyan en nada —como ir siempre por el mismo camino para ir a trabajar— o sí, porque tal vez si fueras por un camino diferente cada mañana, verías cosas nuevas y potenciarías tu creatividad.

Sea como sea, los hábitos, por su inherente condición repetitiva e instintiva, nos pueden ayudar a alcanzar nuestros objetivos o dificultárnoslo. ¡Qué maravilloso sería tener el hábito de correr 5 km cada mañana, sin que nos resultara un esfuerzo!, ¡cuántas cosas aprenderíamos si tuviéramos el hábito de estudiar cada día 30 minutos!

El hábito tiene algo mágico. Cuando alguien nos dice que hace algo por costumbre, sin pensarlo, que a nosotros nos resulta imposible de hacer de forma constante, sentimos que casi tiene un súper poder; pero, ¿sabes? ¡tú también puedes tenerlo! El hábito se forja poquito a poco, con constancia, con paciencia, hasta que un día deja de ser un reto y dejas de hacerlo por fuerza de voluntad para comenzar a hacerlo de forma automática e instintiva.

Los hábitos pueden ser personales o profesionales. Por ejemplo, beber 2 litros de agua al día, hacerse un tratamiento en el pelo una vez a la semana o publicar un artículo nuevo en tu página web dos veces al mes. Podemos plantearnos miles de objetivos que alcanzar, pero lo importante está en llevar un control de esos hábitos para cumplir con las metas que nos proponemos y conocer qué aspectos debemos mejorar o en qué tenemos que centrar nuestra atención.

Existen muchos métodos para llevar un control de tus hábitos: aplicaciones móviles, páginas webs o listados en papel. Cada persona es única y debe encontrar el sistema que mejor se adapte a sus necesidades y formas de trabajar. En DeKairus creemos que hacer un control de tus hábitos de tu puño y letra en el que puedas definir lo que quieres cumplir y marcar día a día si cumples o no con tu objetivo, te dará mayor satisfacción, será más visual y te sentirás más identificado con lo que escribes y lees.

Si quieres introducir nuevos hábitos en tu día a día debes tener en cuenta algunos aspectos como:

Define tu hábito

Un hábito suele estar relacionado con un objetivo. Si tienes un objetivo definido, tendrás más claro el hábito que necesitas adquirir para lograrlo. Por ejemplo: Mi objetivo es hacer una maratón dentro de 10 meses, por lo que mi hábito deberá ser salir a correr 8-10 días al mes. No olvides también escribir la motivación por la que quieres conseguirlo; esto te ayudará esos días en los que la fuerza de voluntad flojee un poco. Veamos un ejemplo para entenderlo mejor:

Hábito: Leer más.

Días/mes: 20 días al mes (mínimo). 30 minutos antes de acostarme.

Motivación: Quiero tener el hábito de leer más sobre temas de emprendimiento y liderazgo de equipos para lanzar mi propio proyecto de emprendimiento el próximo año. También quiero que se transforme en un hábito nocturno, para irme a la cama más relajado y descansar mejor.

Si defines estos tres apartados tendrás las herramientas suficientes para saber lo que tienes que hacer y conseguir lo que te propongas.

Paso a paso

Si de primeras queremos introducir muchos hábitos terminaremos por no mantener ninguno. Es mejor empezar poco a poco, dale prioridad a lo que primero quieras incorporar a tu rutina, mantente motivado y enfocado en él y una vez que lo consigas, puedes pasar a por el siguiente hábito.

Visualiza

Debes tener muy presente a dónde quieres llegar con ese nuevo hábito, piensa en por qué lo haces, para sentirte mejor contigo mismo, para ganar en salud o por crecimiento personal. Tener claro el motivo te recordará por qué decidiste empezar y a dónde quieres llegar, y esto te podrá servir de motivación los días que te cueste cumplir con lo propuesto.

Recompensas

Cuando tengas claro el hábito que quieres seguir, piensa en una recompensa que te mantenga motivado y con ganas de realizar esa actividad. Por ejemplo, si quieres empezar a hacer Yoga cuatro días a la semana, que tu premio sea darte un masaje o pasar un día en un spa. Eso sí, no fijes tu recompensa a largo plazo, cuanto antes lo hagas más motivado te sentirás y te ayudará a seguir hacia adelante.

Constancia

Se podría decir que lo más complicado a la hora de adquirir un nuevo hábito es ser constante para que se convierta en algo natural de nuestra rutina. Por eso es importante ser constante y estar motivado los primeros meses, con el tiempo tu percepción de esa actividad cambiará y no te sentirás comprometido a realizarla, sino que te será mucho más fácil de cumplir.

Seguimiento y control de tus hábitos

Ya hemos hablado de cómo empezar un nuevo hábito y de la importancia que tiene ser constante. Hacer un seguimiento de los días que cumples con tu hábito te ayudará a sentirte motivado cuando veas que día tras día consigues tus objetivos además de ver tus fallos para así poder organizarte mejor o hacer algunos cambios.

Tomando el ejemplo que vimos anteriormente, imagina que muy pocos días has cumplido con eso de leer antes de dormir, quizás esa no sea la mejor hora para ti y debas hacer un cambio y pasar la lectura a después de comer.

Para hacer el seguimiento y control de tus hábitos te recomendamos el Control del hábitos, que encontrarás en el Planificador Digital DeKairus. Consiste en apuntar tu hábito y marcar los días que cumples con él, así podrás ver tu progreso.

Con el Planificador Digital DeKairus tendrás en tu iPad o tablet un habit tracker para llevar el control de tus hábitos, además de poder planificarte semanalmente y fijarte objetivos tanto anuales como trimestrales. ¡Es la herramienta perfecta para ayudarte a cumplir tus objetivos personales y profesionales!